Hubo que esperar 3 jornadas, a cambios en el roster y a volver a jugar en su fortín del Estadi del Turia, pero por fin comparecieron en la temporada 2017 unos Valencia Firebats que se desmelenaron en la segunda parte para derrotar por 30-18 a los Barberà Rookies.

Y eso que al descanso la película no pintaba demasiado bien para los locales de Juan Pablo Terán, el head coach mexicano que se puso casco y coraza para suplir dentro del campo al ausente import Ben Sasu, baja por unas molestias físicas.

Mandaban los visitantes Rookies, mermados en su roster y con un WR actuando de QB en la figura de Cory Soto, por 6-10 camino de vestuarios.

Fueron 2 intercepciones al ‘renacido’ quarterback Fernando Altarriba ‘Kelly’, que tras casi 5 años sin jugar a tackle (aunque con una triunfal carrera en el flag durante este largo período) sufrió para coger sensaciones positivas sobre el césped, y un fumble de la ofensiva de Firebats las que daban vida a su rival, que con un ‘big play’ de pase castigaba a la secundaria de los locales.

La tormenta que arrasó a Rookies

Por detrás en el marcador, concediendo ‘turnovers’ y sin encontrar fluidez en ataque, las cosas no parecían haber mejorado demasiado para los Valencia Firebats. Pero además de la presencia de ‘Kelly’ (sustituyó desde el inicio al jovencísimo Agustín Gaitán, que actuó de receptor) y de Terán sobre el campo, había otra cara nueva que se había puesto casco y coraza.

Otro viejo ‘rockero’ de tiempos más recientes, un tipo al que el corazón no le cabe en el pecho y para el que no existen imposibles. Alguien llamado Héctor Pertegaz, el motor que hizo arrancar el gripado coche amarillo y negro volviendo a jugar 8 meses después de una grave lesión de rodilla.

Suyo fue el primer ‘big play’ del segundo tiempo, un carrerón de más de 30 yardas para incendiar las gradas y la banda de Firebats, y suyas fueron dos anotaciones en una tarde donde amenazaba tormenta (en lo climatológico y en lo deportivo), y cuyos efectos sobre el campo sólo golpearon con dureza a los catalanes.

Porque en un abrir y cerrar de ojos el marcador pasó del 6-10 al 30-10 con menos de 10 minutos por jugar.

Conexión de ‘Kelly’ con Alejandro Silvestre (segundo pase de touchdown de la jornada tras el de la primera parte a Nayim), juego terrestre machacón con Pertegaz (se quedó cerca del ‘hat-trick’ de TD y fue una tortura durante todo el encuentro para sus rivales) y también con Terán, que entró en la ‘end zone’ de Barberà y fue protagonista en las anotaciones de la primera victoria del equipo en la presente campaña 2017.

Sólo una carrera larga del ‘gigante’ Cory Soto dio algo de esperanzas a Rookies, pero el 30-18 ya fue inamovible en el marcador de un Estadi del Turia que respiró aliviado al ver ganar la primera final de la temporada a los vigentes subcampeones nacionales.

El rival era propicio, se jugaba en casa y el balance de 1-2 no es ni mucho menos para tirar cohetes, pero la vida ahora se ve con otros ojos. Con los de Fernando Altarriba ‘Kelly’, Héctor Pertegaz y el resto de jugadores de unos Firebats que dieron un paso adelante tanto en ataque como en defensa (mención especial aquí para jóvenes como Acacio y Vicent Latorre, junto a veteranos como ‘Pixi’ y Valero), y que ya se disponen a viajar a Murcia a demostrarle a los Cobras que los viejos rockeros nunca mueren. ¡Let’s go Firebats!