Los de amarillo y negro vuelven a perder dos partidos consecutivos, los dos en su guarida del Estadi del Turia, y comienzan la segunda vuelta de la LNFA Serie A con el peor sabor de boca posible.

Hace una semana fueron los Badalona Dracs los que se llevaron el triunfo de casa de los Firebats, esta vez le tocó el turno a los Reus Imperials, segundos clasificados que sin hacer nada del otro mundo, pero acertando en los momentos clave, triunfaron por 22-35 y dejaron a los valencianos con un preocupante balance de 2-4.

Como en la ida disputada en Reus, el duelo volvió a resolverse en los instantes finales, siendo las intercepciones y las cuestionables decisiones del ataque local los que frenaron el intento de remontada.

Como ante Dracs, a Firebats le tocó sufrir desde el inicio, viéndose por debajo en el marcador a las primeras de cambio. La gran novedad fue, además del regreso del corredor import Ben Sasu a la alineación titular del equipo, la presencia de Juan Pablo Terán como quarterback, en detrimento de un Fernando Altarriba ‘Kelly’ que vio todo el encuentro vestido en la banda.

Y desde luego hay derecho a cuestionar la decisión, porque la actuación de Terán, coach y jugador esta temporada, fue de todo menos brillante si exceptuamos sus intentos de carrera, que salvo contadas excepciones fue lo que sostuvo al equipo conforme se acercaba el desenlace del partido.

De nuevo a remolque

El primer drive del partido para los de amarillo y negro acabó súbitamente con la primera intercepción de la tarde a Terán, algo que los Imperials de Bart Iaccarino transformaron de inmediato en un big play, con bomba de su quarterback Brady Huber a uno de sus receptores para poner los primeros puntos en el marcador.

La cosa pudo ponerse peor de no ser por una falta de la defensa catalana que anuló un retorno de fumble, que hubiera abierto más brecha en el marcador, y a renglón seguido Juan Pablo Terán se disfrazó del mejor Tim Tebow para convertir una carrera corta en un big play, quitándose rivales de encima y haciendo valer su altura y fuerza para recortar distancias.

El extra point no fue bueno y el marcador se quedó en 6-7, todavía en el primer cuarto, que rematarían los visitantes tras otra puñalada de su ataque a la defensa de Firebats, que aún así volvió a ser clave en sostener al equipo en el partido, recuperando además a piezas importantes como las de Jaime Pardo y Marc Borrás.

La pena para ellos es que, aunque su nota general no fue mala, volvió a tener despistes y fallos de ejecución en momentos clave, y éste del primer cuarto lo fue. Cuando a pocos instantes del cierre un tercero y largo de Imperials acabó con una jugada de muchas yardas, que remató una carrera a las puertas de la end zone valenciana. Era el 6-14, porque además los de Reus lucían buen pateador finlandés para kickoffs, punts, field goals y extra points.

Omnipresente Alejandro Valero

En el primero firmó un sack a Brady Huber, y fue en este segundo cuarto cuando apareció su veteranía, lectura del juego y oportunismo para interceptar hasta en dos ocasiones al QB rival, dándole energía y motivación a la defensa de Firebats.

Fueron ocasiones desperdiciadas por parte de Reus para abrir más brecha en el marcador antes del descanso, en un segundo cuarto repleto de acciones para la discusión. Como por ejemplo el TD anulado a Agustín Gaitán por pitarle interferencia ofensiva.

A estas acciones Firebats sumó fumbles y pases erráticos que no acabaron en manos visitantes de milagro, de alguna u otra forma sobreviviendo en un partido que se mantenía en baja anotación. Los árbitros también decidieron anular un pase de TD de Terán a Álex Silvestre por hombre inelegible en zona de pase, y el posterior lanzamiento a Ben Sasu acabó en down by contact pero el estadounidense reclamó que no había tocado el suelo con rodilla o brazo, y que por tanto su anotación debía valer toda vez que se levantó y cruzó la ‘goal line’.

Pese a ello fue Juan Pablo ‘Tebow’ el que acabaría por devolver la igualdad al encuentro con el 14-14 a renglón seguido, de nuevo con una carrera esta vez por fuera, y la conversión de dos puntos positiva con ‘multiusos’ Nayim Mohamed.

El agrio final para Firebats

El descanso dictaba máxima igualdad en el encuentro, un 14-14 que se rompería inmediatamente con otro gran pase del QB norteamericano de Imperials hacia Henri Sakari Laine, que haría bueno el extra point para volver a adelantar a los suyos por 14-21.

Como en el resto del encuentro, tocaba remar contracorriente en el bando valenciano, aunque el tercer cuarto pasó muy rápido sin que ninguno de los dos equipos pudiese llevar más anotaciones al marcador.

Para ello, y en un final no apto para cardíacos, hubo que aguantar hasta un último cuarto donde fue la ofensiva de Firebats la que golpeó primero. Y fue siempre con las carreras de Terán como único argumento, incapaz de conectar pases con regularidad tanto cortos como profundos, con la ‘tuneladora’ Héctor Pertegaz bien vigilada por Imperials y Ben Sasu más centrado en labores de receptor en el slot.

Con coraje y pundonor Firebats movió las cadenas, y con carreras de su QB fue comiéndose terreno y muchos minutos en el reloj del último período, levantando a la gente de sus asientos con la carrera para poner el 20-21 y sobre todo con la inmediata conversión de dos que también protagonizaron las piernas del mexicano, otorgando la primera ventaja de la tarde a los Firebats (22-21).

Era el turno de la defensa, con poco tiempo para Imperials pero sabedores los catalanes, y esto era una presión extra y nada habitual en España contra la que también tuvo que luchar Firebats, de que el gran pateador finlandés de Reus podía liquidar el partido con un field goal lejano.

Así que no valía solamente con impedir el touchdown rival, también había que limitar su avance tratando de forzar un turnover que hubiera sentenciado la victoria a favor de los Valencia Firebats. Pero nada de esto ocurrió, comenzando por una ofensiva visitante que avanzó dentro de los dos últimos minutos, consumió los tiempos muertos valencianos y castigó con un pase de touchdown y posterior conversión de dos, que ponía las cosas muy difíciles en el Estadi del Turia para los de amarillo y negro (22-29).

Quedaba tiempo para un último drive, para buscar la banda o alguna jugada que parara el reloj, pero cuando se ha visto durante todo un partido que el pase no es el fuerte de un jugador, no va a salir un milagro en el momento más decisivo y cuando la defensa te está esperando.

Primer pase y profundo por el medio, un ‘caramelo’ que intercepta y retorna la secundaria de Imperials para cabreo y desesperación de compañeros y banda en Firebats. Luego llegó otro ‘pick’ más de la defensa visitante, el último desastre de una ofensiva valenciana que murió en manos de un juego de pase raquítico.

Discutible ‘play calling’ y nula química entre QB y receptores, con mucho trabajo por delante todos para volver a enderezar el rumbo y no perder de vista unos playoffs por el título que deben ser el único objetivo de estos Firebats.

La próxima cita será después de Fallas, en casa de unos Barberà Rookies que languidecen en la última posición de la LNFA Serie A, y contra los que no vale nada más que una victoria. Todo lo que no sea eso sería echar más leña al fuego de un proyecto que siente el calor, y no precisamente en positivo.

Let’s go Firebats!