Esta va a ser una de las crónicas más breves y duras de la temporada. Breve por la relativa sencillez en contar lo acontecido, un 40-0 ante el que nuestros Firebats nunca tuvieron respuesta ni una sola oportunidad. Dura por cómo fue la derrota, este Junior ha vivido situaciones complicadas a lo largo de esta temporada en un proceso de reconstrucción y juventud constante en todas las áreas tanto a nivel de jugadores como técnica, pero lo acontecido en Elche es algo a lo que una institución cómo los Valencia Firebats no está acostumbrada a vivir en sus propias carnes, al menos en los últimos años.

Unos Linces de Elche que nacieron en 2014 nos aniquilaron y superaron en todas las facetas, pudiendo haber anotado más puntos si se lo hubiesen planteado. No hay que excusarse en las bajas ni en los jugadores que pese a tener edad Junior hoy día juegan con el Senior, con ellos la historia tampoco hubiese sido muy distinta.

Toca reflexionar y prepararse para dos encuentros ante los Giants que pueden curar heridas y servir como placebo, pero no deberán tapar lo ocurrido en Elche. Hoy día un club creado en 2014 y que afronta su segunda temporada a nivel de Tackle está a años luz en la categoría Junior respecto a nosotros, al menos por lo que se vio este sábado.

Sólo nos queda confiar y tener paciencia en Juan Pablo Terán y su staff, a buen seguro que la imagen mejorará en próximos partidos y que la temporada que viene con todo un verano y pretemporada para planear, el equipo debería volver a ser competitivo.