Perder nunca es agradable, hacerlo como local mucho menos aunque sea en la provisional casa de la Pobla de Farnals, y además duele si es contra un rival que históricamente siempre era sinónimo de victoria segura. Un resultado que deja muy tocado el presente proyecto de los Valencia Firebats.

El gran comienzo con 2 victorias y ninguna derrota se ha esfumado, junto a las buenas sensaciones y la alegría de un equipo amarillo y negro que tras caer claramente en Badalona ahora se la ha pegado contra los Mallorca Voltors, quienes asaltaron el feudo de los valencianos por un marcador de 20-27.

Mucho más ajustado de lo que podría deducirse viendo el juego y sobre todo el luminoso al descanso, que lucía un claro y contundente 0-19 a favor de los visitantes. La tocada defensa de Firebats, que en un goteo lento pero incesante fue perdiendo a piezas por lesión conforme pasaban los minutos, no encontraba respuestas ante un roster mallorquín numeroso y con nombres como el del QB Barry Craig Coffman, autor de 3 lanzamientos de TD con 1 pick en contra para 286 yardas, en 14/23 lanzamientos.

Cada ataque de Voltors era un suplicio para los locales, que pasaban más tiempo con la posesión del balón en manos de su ataque pero siempre veían como los puntos caían del lado visitante, y además de forma muy rápida.

Las penalizaciones (12 para 70 yardas) y las imprecisiones de Firebats les impedían sumar, todo lo contrario que a los de Mallorca, que tras un primer lanzamiento de Coffman con destino a Flaquer para TD y una carrera hasta la end zone de Víctor Rodríguez, culminaban un casi perfecto primer tiempo con jugada de engaño en field goal.

Era el QB extranjero el que ejecutaba, a punto de finalizar el primer acto, un pase medido a Juan Carlos Castilla de más de 30 yardas, subiendo un 0-19 al marcador que no hacía presagiar nada bueno para los de amarillo y negro.

Nadar para morir en la orilla

Pero estos Valencia Firebats tienen coraje, y con un Alexander McKean impreciso (14 de 35 para 125 yardas y 1 INT) pero cargado de motivación y confianza en sí mismo llegaron a darle la vuelta al marcador en el último cuarto, que desató la locura en la Pobla de Farnals.

Después de un 0-0 en el tercer cuarto, Firebats destapó el tarro de las esencias en un último parcial donde arrebató el balón de las manos del ataque de Voltors, aunque no completó la faena porque le dejó demasiado tiempo a su rival tras una remontada frenética.

Fueron las carreras de McKean y un inconmensurable Kris Wedderburn, en su primer gran partido como jugador de Firebats (3 carreras para 35 yardas y 1 TD, 8 recepciones para 49 yardas, 2 placajes jugando también en defensa y 1 retorno de 25 yardas) las que acercaron a los valencianos, que terminarían dándole la vuelta al resultado con un carrerón de 21 yardas protagonizado por otra de las estrellas del equipo, Nayim Mohamed.

Por medio hubo dos recuperaciones consecutivas en onside kick tras anotar, pero demasiado tiempo en el reloj para unos Voltors que de nuevo con Barry Craig Coffman a los mandos y Henri Laine en la recepción de una ‘bomba’ de más de 60 yardas terminaron por someter a una defensa local incapaz de frenar a los rivales. Un fumble recuperado por Alejandro Valero fue el gran ‘highlight’ del encuentro para la unidad defensiva de Firebats, herida por las lesiones y sin la frescura de la que hizo gala en las dos claras victorias del inicio de curso.

El coraje para regresar de entre los muertos debe servirle al equipo para mantener la fe de cara al futuro, pero fue un espejismo en un choque dominado claramente por unos Mallorca Voltors que con 2-2 igualan a balance con los de Fernando Altarriba ‘Kelly’, que se quedan muy tocados.

Ahora, además, con la obligación de tener que derrotar en las dos últimas fechas ligueras a los catalanes de Pioners, fuera de casa, y a Dracs quizá ya de regreso en el Estadi del Turia y con el objetivo puesto en llegar en buenas condiciones a los playoffs por el título de la LNFA Serie A.

Estadísticas del partido

https://stats.digitalscout.com/football/boys/game/9270870