FOTO: Osos Rivas

Los Valencia Firebats desafiaron los pronósticos, y a punto estuvieron de derribar el favoritismo de los Osos Rivas en los cuartos de final de los playoffs de la LNFA Serie A. Pero la calidad del ‘import’ Clinton Greenaway marcó diferencias a favor de los madrileños, que con su resultado de 20-15 dejan a los valencianos sin opciones en la competición doméstica y ahora se medirán a los favoritos Dracs en semifinales.

El duelo de cuartos de final disputado en la capital de España entre Osos y Firebats se puede analizar de muchas maneras, pero irremediablemente todos los puntos de vista confluirán en el desequilibrante factor que un jugador extranjero puede suponer para un duelo de estas características.

Este pasado sábado, en el Cerro del Telégrafo, ese hombre fue Clinton Greenaway, un receptor de casi 2 metros y físico envidiable al que le daban igual los pegajosos y casi perfectos marcajes individuales de las estrellas de la secundaria de Firebats.

Suyas fueron las tres anotaciones de los locales, la última de ellas en la recta final del partido y después de que Firebats hubiese hecho enmudecer a la afición de Osos remontando el marcador adverso. Los valencianos lo pusieron muy difícil, plantaron cara pese a la baja en defensa del capitán Alejandro Valero y demostraron en todo momento que estaban capacitados para luchar por un puesto entre los 4 mejores de la competición.

Pero al igual que el año pasado en las semifinales de Reus, el final del encuentro castigó a unos Firebats que vieron fulminadas las aspiraciones ligueras de su joven proyecto, otro curso más apeado de la pelea por el título antes de lo que su historia exige. Pero así es la competición y así son las eliminatoria a todo o nada. Tiempo de lamerse heridas, reflexionar y sobre todo analizar con detalle lo ocurrido para volver más fuertes la próxima temporada.

Historia de 2 Quarterbacks

En un encuentro de máxima tensión e igualdad, donde Firebats ganó la batalla de los turnovers (no cometió ninguno, por 2 del rival Osos) pero le fueron señaladas más penalizaciones (12 para 105 yardas, por 9 para 95 en los madrileños), los pequeños detalles (o grandes si tenemos en cuenta el tamaño e influencia en el juego de Greenaway) reclamaron su protagonismo.

A Osos no le hundió la lesión de su QB titular Gabe Losada tras un placaje a Willem Jore-Sastre, el defensor de Firebats que trataba de retornar para TD una intercepción, pero tampoco le pasó factura a Firebats el que poco después fuera un renqueante ‘Zander’ McKean (13/28 para 124 yardas y 1 TD) el que dejara su lugar en el campo a Fernando Altarriba ‘Kelly’, que por segunda jornada consecutiva debía volver a ponerse a los mandos del ataque de los valencianos.

De hecho suya fue la anotación, mediante ‘QB sneak’, que al inicio del último cuarto daba ventaja a los suyos de 14-15. Todo ello en un choque que se vio alterado por las circunstancias que rodearon a los QBs titulares durante el transcurso del tercer cuarto, y que hasta su salida del partido tuvo el juego de pase como gran protagonista (con Nayim y Álex Silvestre combinándose para sumar más de 140 yardas de recepción).

Una faceta que de inmediato cedió protagonismo al ataque terrestre (aquí el mejor del día fue el local Jonathan Pan con 62 yardas en 13 intentos de carrera), mostrándose más conservadores ambos técnicos en su intento por limitar los errores desde el ‘pocket’. A estas alturas ya comparecían dos escuadras que manejaban como podían los nervios de un marcador tan parejo.

Pero todos los caminos conducían a Greenaway (6 recepciones para 150 yardas y 3 TD), quien le ganó la batalla particular a Kris Wedderburn (no fue su día por problemas de salud, y se notó en su nula influencia en el juego justo en el día que más falta hacía su calidad y polivalencia en estos Firebats), y sobre todo cazó el ‘fly’ que lanzó el junior Sergio Barbero para meter a Osos en las semifinales de la LNFA Serie A.

Por desgracia para los de amarillo y negro no hubo tiempo para más, y su esfuerzo y sacrificio durante los cuatro cuartos se quedó en la orilla. El proyecto de Valencia Firebats de la temporada 2017/18 en la renovada máxima categoría se acaba, pero sirve para seguir consolidando un núcleo joven con el que mirar al futuro cargados de esperanza.

La inestabilidad y poca brillantez en el puesto de QB ha pasado factura por segundo año consecutivo, y si se acierta en este aspecto y se sigue promocionando a la gente que llega con ganas desde la cantera, hay motivos para seguir creyendo en este club como candidato a estar entre los mejores del fútbol americano en España.

Por eso, y hoy más que nunca, LET’S GO FIREBATS!